Narra Charlotte.
Ese abrazo entre Karim y yo se fue haciendo caliente, pues él apretó con fuerza mis nalgas; apretándome a él con salvajismo, restregándome su dureza, en pleno bosque, luego del susto que me llevé, él estaba ansioso por tenerme, entonces lo aleje un poco y lo mire fijo a los ojos.
—Donde has estado toda la noche— él sonrió ladino y su mirada bajó a mis labios.
—¿Estás celosa?, Charlotte— los colores se me subieron al rostro y sentí como mis mejillas s