Olivia respiró hondo.
Lentamente.
Como si estuviera reuniendo fuerzas para seguir sosteniendo aquella mentira ante sí misma.
—Absolutamente.
Sus ojos permanecieron fijos en el mar.
Pero completamente perdidos.
—Pasé toda la mañana pensando y planificando mi futuro.
Su voz salió más baja esta vez.
Más triste.
—Y entendí que no siempre conseguimos quedarnos con el gran amor de nuestra vida.
El viento revolvió su cabello en ese instante.
Las lágrimas finalmente resbalaron en silencio.
—Y que neces