Mundo ficciónIniciar sesiónSiena y Misael corrieron hacia la mesa del comedor y se sentaron cada uno en una silla y esperaron impacientes a que su madre les llevase lápices y hojas para hacer unos dibujos. La joven se sentó en la esquina y observó cómo dibujaban sus hijos, un suspiró alivió su interior y una leve sonrisa se asomó en sus labios.
Cerró los ojos y le pidió al cielo t







