Mundo ficciónIniciar sesión—Claro que sí. —Sonrió y él secó las últimas lágrimas que quedaban en los ojos de ella—. Más que nada en este mundo.
Francis se levantó y se sentó en la silla junto a Kimberley. La miró a los ojos y tomó su barbilla con una de las manos, acercó el rostro hacia la chica y sus labios quedaron a pocos centímetro







