Mundo de ficçãoIniciar sessãoFrancis regresó a la cena, mientras que Kimberley se dirigió hacia la sala, cuando llegó allí se encontró con el mismo escenario que el ochenta por ciento de las peleas que tenían sus mellizos. Ambos tironeaban del control remoto, el objeto de su deseo. La joven sonrió olvidando el regaño que iba a darles, mientras se dirigía al lugar y se paró a unos metros con los brazos colocados como taza







