Mundo ficciónIniciar sesiónFrancis ingresó nuevamente en la casa al escuchar a los niños discutir por algo que no supo muy bien, hasta que pudo llegar a la sala y se dio cuenta de que era el control remoto. Tironeaban cada uno de una punta con sus pequeñas manitos. Cruzó los brazos sobre el pecho y chistó a los mellizos que se dieron vuelta enseguida dejando de pelear.
—¿Qué sucede? —preguntó con cariño.







