Capítulo 32. Secreto oscuro, verdad, venganza y sangre. *Marco*.
No ninguna duda y me dirigí a la enorme piscina de la villa familiar, Massimo estaba allí con otro de los hombres que trabajaban para mi padre.
_Tengo algo de lo que quiero que te encargues.
Ahora entendía porque no veía a Piero desde hacía años, y porque mi familia se había desvinculado de la suya. Ellos habían continuado viviendo basicamente de las propiedades que rentaban y que tenía extendidas por todo el sur. Su hogar familiar se encontraba en un barrio de m****a cercano al centro de Nápo