Capítulo 31. Sin corazón. * Patrizia ,madre de Marco*.
Cuando iba a casarme no ví venir la verdad, que mi prometido realmente no me quería, al menos de una manera buena en la que cualquier mujer desea ser amada. Nos conocimos a traves de nuestras familias, ambas eran económicamente de la clase alta de Italia del sur, y yo enseguida me sentí enamorada e ilusion con aquel hombbre que solamente me colmaba de atenciones, regalos y que siempre parecía estar dispuesto a acompañarme a cualquier lugar, preocupado de mi y de bienestar. De una manera sutil co