CAPÍTULO 61: UNA NOCHE TRISTE.
Habían sido días muy agotadores, pero me daba gusto que todo estuviera listo para la noche del lanzamiento de la línea de ropa de nuestro cliente, si todo iba bien, las proyecciones de ganancias eran buenas. Nuestro cliente ya era conocido y tenía muy buenas ventas. Trabajar con los clientes en ocasiones era difícil y que si bien nos daban el presupuesto que disponían para organizar todo su evento, era difícil tener un margen de ganancia considerable, ya que esto dependía principalmente de las