CAPITULO 91: ROMPERSE.
Los ojos de Raquel estaban mirando fijamente al rostro de Carlos, que solo escuchaba lo que ella resumía de la reunión previa que había tenido con Guillermo Prado.
El silencio inundó la pequeña oficina cuando Raquel terminó de hablar, Alexander se notaba preocupado por Raquel sabiendo que la empresa era algo que ella había levantado con mucho esfuerzo de su parte.
—Bien.
Soltó Carlos después de resoplar tratando de organizar sus ideas.
—He revisado todos los datos de tu empresa y en efecto para