CAPITULO 38: LA PRIMERA CITA.
Raquel al ver la puerta de su departamento giró para ver a Alexander quien tomaba su mano.
—Bueno, ya llegamos.
Raquel se sonrojó un poco.
Era muy extraña la sensación de estar en ese contexto con él, no era algo desagradable, solo que no podía evitar sentirme nerviosa y apenada, algo que no es común en mí desde hacía mucho tiempo.
—Entonces nos vemos mañana.
Él soltó con una pequeña sonría al ver las mejillas de Raquel que se pintaban de rosa.
—Sí.
Alexander se acercó a Raquel y besó su mejill