CAPITULO 13 : OBSEQUIO.
Raquel observaba silenciosamente la pasta que estaba frente a ella; tomó el cubierto y comenzó a jugar con esta, sintiéndose mal, porque alguna vez su madre la reprendió por hacer esto mismo, diciéndole que con la comida no se jugaba, que eran malos modales en la mesa, pero era más fuerte su incomodidad debido a la tensión que se sentía en el ambiente; era tan intensa que podía cortarse con un cuchillo.
—¿Entonces ustedes estudiaron juntas la universidad?
Sara dirigió el cubierto hacia su plato,