Capítulo 98.
En la habitación donde estaba Milenka inconsciente, Luciana no podía apartar la mirada de ella.

— Milenka tienes que despertar — le susurraba a solo unos pocos centímetros de su rostro— tienes que abrir los ojos amiga, te necesito.

A pesar de sus intentos, Luciana no podía evitar sentir la mirada fuerte y permanente de Erick sobre ella, desde que había abierto los ojos él no la dejaba demasiado tiempo sola, o fuera de su perímetro.

Su mente aún le decía que él había tenido algo que ver con la
Alana Aguilar

hola!! les soy sincera esa disculpa no me supo a nada , alguien esta como yo? Creen que el incendio fue accidental o esconde algo turbio?

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