Capítulo 33.
Después de esa reacción tan visceral que había dejado a ambas en medio del asombro y miedo, tanto Alexandra como Luciana se quedaron en silencio, esperando a ver quien estaba dispuesta a romperlo.
— Espero que estés contenta, esto— Dijo Alexandra apuntando a ese hermoso aunque poco discreto arreglo de flores — Es solo una prueba que no tomas éste trabajo con la seriedad y profesionalismo necesarios.
— Eso no es algo que te incumba.
Alexandra se enfureció automáticamente.
— ¡ Claro que sí! — Le g