Capítulo 31.
Luciana no había recibido una sola palabra de parte de Erick en todo el camino a la oficina, era inquietante, normalmente era el quien iniciaba las conversaciones, y el quien hacia sus intentos de acercamiento pero ahora solo era un bulto, un cero a la izquierda.

“Idiota” Pensaba ella en el ascensor” Deberías estar tranquila porque él te ignore, eso de que hay desaires que se agradecen no puede ser más que para un momento como éste”

— Así que finalmente duermen juntos…— Dijo con un deje de rabi
Alana Aguilar

hahaha no puedo decir nada con estos dos

| 7
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP