Capítulo 168.
Después de un día agotador de entrenamiento donde lo habían hecho poco menos que papilla, Pedro necesitaba una ducha, desde hacía días había estado observando a una de las muchachas del servicio, era nueva, joven y hermosa.
Pedro no sabía cómo acercarse a ella y presentarse, después de toda una vida manteniéndose en la lucha de sobrevivir, ahora que finalmente podía pensar en otra cosa le daba miedo enfrentarse a un rechazo, enfrentarse a un no, enfrentarse a las burlas.
Si ella se enteraba de s