Capítulo 167.
En la oficina personal de Amelia McCarthy, en la mansión de su familia ella se encuentra hablando de manera seria, firme y con total convicción sobre un movimiento que necesita sea confidencial y discreto.
A pesar de estar rodeados de flores y unas cuantas pinturas delicadas, ninguno de los presentes se dejaba embaucar en la inocencia de esa mujer.
— Les he hablado a ustedes dos, porque necesito con urgencia, que se deshagan de cualquier mentira, cualquier filtración de información, de la que e