Capítulo 127.
En el hospital buenaventura el mismo, en el que tiempo atrás había dado inicio a toda esta locura, ahora Luisa iba recorriendo los pasillos como un alma en pena.
No perdía oportunidad de llorar y mostrar lo desgarrada y atormentada que estaba por quizás… solo quizás perder a su esposo.
— No puede ser, no puede ser— repetía una y otra vez— Dios no me lo quites— susurraba ella como un tipo de mantra cuando notaba que alguien se acercaba a ella— finalmente quiero ser feliz, dame todo lo que necesi