Capítulo 112.
Victoria había comenzado a llorar y a tirar cada cosa que se le atravesaba frente a ella, o estaba al alcance de sus manos pero Mauricio continuaba conteniéndola lo mejor que podía.
— ¡Detente madre! Deja de hacerme quedar en vergüenza.
— No lo entiendes Mauricio, yo…. Yo… —Decía entre sollozos después de haber terminado con ese arranque de ira— Entregue todo lo que tenía, juventud, libertad, y tiempo para que el estuviera bien, que fuera feliz y ahora resulta que me quiere pedir una prueba de