Capítulo 113.
Erick había estado buscando a Luciana, aunque sin éxito, en ese momento se encontraba en medio del patio trasero de la casa. Pero su teléfono sueña, era Mauricio.
— Hermanito, finalmente puedo hablar contigo.
— Dame a mis hijos maldito bastardo— Dijo lleno de rabia Erick, y sin saberlo había tocado una fibra muy sensible de Mauricio, acababa de enterarse que esa m*****a palabra era la más apropiada para describirlo.
— No digas estupideces, — Replicó con las quijadas apretadas el rubio— Solo te