Capítulo 100.
En la mesa del comedor la tensión era clara y tan espesa como la sangre, aunque nadie estaba dispuesto a disminuirla, pero Nikolai tenia algo que consideraba de suma importancia.
— Tengo algo que informarles, el hospital psiquiátrico en el que estabas Luciana se ha incendiado.
La pelirroja se quedó en silencio atenta a cada una de las palabras de Kolai.
— Además eso no es todo…
— ¿Hay más? — Dijo como modo de susurro ella.
Nikolai asintió.
— Por lo visto en el incendio las medidas de seguridad