Por Alejandro
En un momento la llevé a la oficina, la que a veces usamos cuando no queremos que las azafatas nos interrumpan mientras trabajamos.
Ella tomó la notebook y entró detrás mío.
Yo dejé que la abriera y se conectará a internet, en realidad no quería trabajar, solo necesitaba estar a solas con ella.
Le pregunté algo sobre el evento y ella verificó los datos.
Luego me acerqué, inclinándome sobre su silla y comencé a besarle el cuello.
Ella se sobresaltó.
La hice parar para poder abrazar