Capítulo 6.
—Mamá, yo —balbuceó la chica profundamente apenada.
—Ahora comprendo porque no fuiste a ayudarme —espetó la mujer mirando a Zack en forma despectiva al considerarlo un donnadie por cómo iba vestido.
—Mamá, te presento al señor Zack Anderson—dijo ella.
Los ojos de Amanda se abrieron como platos por la impresión que le causaron las palabras de su hija.
No podía creer que quien la hubiese estado abrazando fuera nada menos que uno de los hombres más poderosos del país.
Cambió la mueca