Mundo de ficçãoIniciar sessãoNinguno de los dos pudo dormir esa noche, Victoria, pensando en porqué había preferido dormir en el piso, que a su lado, quizá recordando lo bien que había estado con su amiga.
Él, por su parte, tratando de no pensar más en ella, negándose con todas sus fuerzas, la posibilidad de estar enamorándose, de su prometida por contrato.
Cuando Victoria abrió los ojos, Santiago ya se estaba duchando, así que ráp







