Fabiola tenía el respaldo de los Urquiza, ¡ella misma era la encarnación de la alta sociedad!
¿Dinero?
Nunca le había faltado.
¡Las palabras de Luciana eran un completo insulto! ¿Cuándo has visto a una heredera de alta sociedad necesitada de dinero?
Durante estos años, si no se comparaban fortunas familiares, ¡ella sola había ganado más que Camilo!
Ambos la miraron con incredulidad, y por un instante, el corazón adolorido de Fabiola se calmó milagrosamente.
La sensación ardiente en su palma esti