Media hora después. El primero en llegar fue Mateo.
Con dos grandes bultos en la cabeza y su apuesto rostro ensombrecido, caminaba a grandes pasos, resultando bastante cómico.
En los recuerdos de Ana, su momento más vulnerable había sido en la preparatoria, cuando salió en su defensa. Ella estaba siendo acosada por unos pandilleros de la escuela vecina, y Mateo fue solo a enfrentarlos. Cuando lo encontró, estaba cubierto de heridas. Quizás fue entonces cuando los sentimientos de Ana por él se in