Ana preguntó a varias enfermeras hasta encontrar la habitación de Diego.
Tomó el ascensor hasta el séptimo piso, pero durante una parada en el quinto piso, se encontró con Irina.
Su maquillaje seguía impecable, y parecía estar un poco mejor anímicamente que la última vez que la vio.
También ella se sorprendió de ver a Ana allí.
Irina ocultó las emociones que se asomaban a sus ojos.
—Señorita Vargas, ¿ha venido al hospital para...?
Sus palabras tenían un tono inquisitivo.
Qué estaba tratando de a