Ares
—Es más difícil, hablar contigo que con el director de banco central —. Bromeo, Aquiles, justo cuándo alcé la vista al techo y le indiqué a Mario que tuviese cuidado con las molduras al mover la escalera —. Te he llamado toda la semana, creí que estabas evitándome. Pensé que quizás todavía estás molesto conmigo.
Lancé un gruñido al ver que movía la escalera sin ningún tipo de cuidado con las molduras y él simplemente se encogió de hombros.
—¿Por qué estaría molesto contigo? —Le pregunt