Mundo ficciónIniciar sesiónA los lejos podía oír ecos de lo que supuso eran gritos, pero todo él se encontraba inerte, con los ojos puesto en el hombre que yacía sentado en el lujoso y elegante sofá de cuero negro. El ojo izquierdo del hombre comenzaba a tomar un horrible color violáceo, transformando el rostro impasible en uno dolorido y agónico. Unos ojos color calaíta lo miraban con palpable aflicción y algo en su interior despertó, trayénd







