Mundo ficciónIniciar sesiónMe contempla aún con esa mueca inexpresiva en su boca. No se levanta o hace algún movimiento que me ponga en guardia. Me analiza sin un ápice de temor o vergüenza.
—Trabajé para la familia Lébedev toda mi vida. —Despego los labios aturdida—. Mi madre nos había vendido a ellos como carne recién salida del matadero. Ya sabíamos lo suficiente sobre brujería y ocultismo, ya éramos capacitadas <







