Mundo ficciónIniciar sesiónIbai tenía una sonrisa de oreja a oreja mientras iban en el coche, estaba más feliz que un niño con zapatos nuevos... iba drogado de amor, siendo sinceros. Yerai dejó el coche parado con los paralelos puestos para que Ibai se bajase pero, antes de que se soltase el cinturón siquiera, lo besó a modo de despedida.
El universitario b







