Mundo ficciónIniciar sesiónCuando volvió a su piso, Ibai estaba muerto de cansancio, agotado física y mentalmente. Pensaba meterse en la cama, coger el portátil y ver alguna serie en Netflix, pero algo lo detuvo a mitad del salón.
La estancia era pequeña, un sofá con su mesa de café, un mueble para un televisor bastante más grande del que él podía







