La noche era densa, impenetrable. Las sombras se extendían como mantos de terciopelo negro sobre el bosque que bordeaba el territorio de la manada de Elias. Edmund avanzaba con paso firme, su capa ondeando tras él como un espectro en busca de su próximo destino. Los rumores de un refugio oculto, donde un hechicero y un licántropo habían unido fuerzas con dos de sus doppelgangers, habían llegado a sus oídos hacía poco tiempo. No podía permitir que sus réplicas siguieran con vida; el simple hecho
khalliwell
Discúlpenme por haber estado tan ausente, digamos que tuve unos meses difíciles.