Capítulo 69. Un corazón roto.
Los siguientes días fueron un verdadero calvario para Oliver. Por un lado, su tía Charlotte se entrometía constantemente en sus asuntos personales y se afanaba en planear hasta el último detalle de su boda. Por otro, Arthur no lo dejaba en paz, amenazándolo para que mantuviera su compromiso con Elizabeth a toda costa. Atrapado entre las exigencias de ambos, Oliver se sentía abrumado y sin control sobre su propia vida, anhelando encontrar una salida a esa angustiosa situación.
—Oliver, hijo, ¿po