Capítulo 50. La doble moral.
Al día siguiente...
—Habla John de la oficina del duque Campbell.
—¡John! Soy la condesa Charlotte. He estado tratando de localizar a Oliver toda la mañana. ¿Dónde se ha metido? —Espetó iracunda.
—Buenos días, condesa. Me temo no poder darle esa información, no conozco el paradero exacto del duque Campbell en este momento...
—¿Cómo que no sabes dónde está Oliver? ¡Eres su maldito asistente! ¿No es tu trabajo saber dónde está?
—Sí, señora, normalmente lo es. Pero el duque tenía algunos asuntos p