Capítulo 41. Mi límite
Luka
El ultimátum de Roxanne me hace reír, pero debo fingir que acepto el trato con tal de distraerla por un tiempo; cuando tenga el control total de mi mafia simplemente romperé el contrato.
—Está bien, como quieras —acepto indiferente, aunque por dentro mis ganas de ahorcarla no hacen más que incrementar con cada segundo que transcurre lejos de mi familia.
—Tu palabra no me sirve, cariño. —La enfermera trata de entregarle al niño, pero esta lo rechaza disimuladamente. Se reacomoda en la cama