—De acuerdo... Oriana, necesito que revises mi agenda para los próximos días, el sábado necesito estar libre y tú también, te tengo una pequeña sorpresa —habló Jax desde su escritorio en la oficina.
Estaba muy concentrado en lo que hacía porque le habían dado el visto bueno en construir un nuevo hotel en otro país, tal vez tendría que viajar para verificar la evolución o estar pendiente de que hagan todo bien, todavía no me había informado sobre ese detalle...
Me dolería un poco que Jax se fuer