Sofía
—Perdón, mami, de verdad se me pasó decirte… —digo a mi madre mientras preparo la cena.
—¡¿Cómo te vas a olvidar de decirme que estás enferma y que te desmayaste en la oficina, Sofía?! —increpa al borde de un infarto a través del altavoz del móvil.
—No estoy enferma —murmuro cansada de tanto drama—. Ya estás igual que Evan, son unos exagerados.
—¿Evan? —pregunta fríamente—. ¿Qué tiene qué ver él en esto?
«Rayos»
—Ehmm... yo… estoy con él, mamá. —Cierro mis ojos con fuerza esperando su rec