Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsabella
Veo su espalda desaparecer por el pasillo. Alejándose de mí.
– ¿Por qué estaba triste? Hace un momento estaba bien. – habla ágata.
– No lo sé.
– Vamos a verlo, a darle cariños, amor, quizás así se siente mejor.
– No podemos.
– Claro que sí yo lo quiero.
Se que lo hace, porque yo también lo hago







