Rebeca volvió a su apartamento y comenzó a recordar lo ocurrido con el simple secretario que logró poner sus piernas a temblar. Se sentía tan extraña...Sabía que había tenido una noche de extrema satisfacción y estaba avergonzada de si misma. Odiaba que el fuera quien la hizo sentir así.
-¿En qué pensaba? No puedo haberme humillado más. Definitivamente sería imposible- Murmuró dirigiéndose a la ducha
Observó que su cuerpo no tenía marcas y al menos agradeció eso. Le dolía la cadera y sentía ar