Capítulo 50. No tienen vergüenza
«Seré tu chofer, cariño»
Larissa pestañeó varias veces ante el término afectuoso con el que Michael la había llamado. ¿Cariño? ¿De verdad, Michael había dicho “cariño”? La joven no pudo evitar que su mano se levantara en el aire, miró al padre de su hijo cerrar los ojos y estuvo a nada de echarse a reír.
Con calma y sin prisa, tocó la frente de Michael.
—¿Te sientes bien? —le preguntó.
Michael abrió los ojos, su primera impresión fue que sería golpeado por la madre de su hijo, por lo que se vio