Capítulo 48. Eres una chismosa
Jack fulminó a Mabel con la mirada, mientras Ellen caía sentada en el sillón, tratando de procesar las palabras de su madre.
—¿Qué? —preguntó, su voz salió ahogada y su corazón se aceleró. Ellen no era idiota, sabía el peligro en el que estaría si alguien llegaba descubrir que su padre…
—¡Mabel! —gritó el hombre cuando la mujer se acercó a Ellen.
—Es la verdad, Jack, todos estaremos implicados y todos correremos el riesgo de terminar en la cárcel si Kate se entera de que le robaste su herencia.