Capítulo 41. Quiero estar solo
Renato creyó haber escuchado mal, tenía que ser así.
—¿Qué? —preguntó cuando pudo encontrar su voz.
—Estoy embarazada —musitó ella, en medio de un sollozo.
Renato se puso de pie, se alejó de ella, caminó de un lado a otro, se mesó el cabello y volvió junto a ella.
—Larissa.
—Sé que estás molesto conmigo, Renato, y también sé que tienes razón. Hay cosas que no debí hacer y, aun así, las hice. Sé que estimas mucho a Ricardo y que fue la principal razón de tu molestia, pero eres mi hermano y yo no