POV DE MATTEO
El dolor era lo único que lo mantenía anclado.
Las costillas de Matteo gritaban con cada respiración superficial, el vendaje improvisado sobre su torso ya empapado de sangre fresca. La bala lo había rozado lo suficientemente hondo como para dejar una zanja ardiente en su costado, pero la verdadera agonía vivía detrás de sus ojos: blanca, palpitante, amenazando con partirle el cráneo. El estudio a su alrededor ya estaba medio destruido por rabias anteriores, pero no era suficient