Punto de vista de Damien
La mañana del domingo empezó con café y Alex planeando su propuesta.
Había estado muy misterioso toda la mañana: hacía llamadas en la otra habitación, escribía cosas en el portátil que minimizaba en cuanto yo pasaba.
—Estás siendo demasiado obvio —le dije.
—Estoy siendo preparado. Hay una diferencia. —Cerró el portátil—. Estate listo para salir a las dos.
—¿Adónde vamos?
—Esa es la parte de la sorpresa.
A la una y media llamó Trevor.
No había sabido de él en meses. No d