Punto de vista de Damien
Llegamos a casa a las cinco. Damien dejó los libros en la mesa de centro y se quedó de pie en la cocina mirando la bolsa del mercado de agricultores como si lo hubiera desafiado personalmente.
—En realidad no cocino —dijo.
—Lo sé. He visto tu refrigerador. —Saqué el pan de masa madre, la miel picante y las hierbas que habíamos comprado sin un plan—. Pero puedes seguir instrucciones.
—Dirijo una empresa multimillonaria.
—Entonces picar hierbas debería ser manejable. —Le