Punto de vista de Alex
Llevábamos seis semanas en el nuevo apartamento cuando Damien sacó el tema del matrimonio.
No fue una propuesta. Solo una conversación durante el desayuno un domingo por la mañana.
—¿Alguna vez piensas en casarte? —preguntó, completamente casual, como si estuviera preguntando por el clima.
Casi me atraganté con el café.
—¿Qué?
—Matrimonio. ¿Lo piensas alguna vez?
Se encogió de hombros.
—Solo curiosidad. Nunca hemos hablado de eso.
—Llevamos juntos menos de un año, Damien.