Punto de Vista de Alex
La gala era el sábado.
El viernes por la noche estaba de pie frente al espejo en nuestra habitación, probándome el traje que había comprado tres semanas atrás y que había evitado mirar desde entonces. Negro. Bien cortado. El tipo de cosa que costaba más que el alquiler de mi primer mes y que aun así se sentía como una armadura.
Damien estaba recostado contra el marco de la puerta detrás de mí. Podía verlo en el espejo.
—Te queda bien —dijo.
—Ya sé que me queda bien.
—Ento