44. También me gustas
Abel permanecía sentado en la parte trasera del auto con los puños apretados sobre las rodillas, su semblante era sombrío. Estaba realmente enfadado por el encuentro de su esposa Alys con su ex novio Bruno.
Alys lo miraba de reojo, sabía muy bien lo celoso que es su esposo, —cariño, ¿estás enojado? entre Brandon y yo ya no hay nada. —Lo sé, pero me molesta que te toque y qué ande difundiendo rumores por ahí, diciendo que es tu novio. Abel se giró hacia ella mirándola a los ojos y le preguntó ¿