26. Atracción y algo más.
ALYS
Ya en el comedor, Abel me llevó al primer puesto a su derecha y él se sentó en la posición principal. Me senté y miré la variedad de platillos ligeros y suculentos que había en la mesa; el aroma era sumamente exquisito y mi estómago traidor volvió a emitir esos sonidos involuntarios y desagradables. Es cierto que en los últimos días me daba mucha hambre, pero que me pasara esto justamente delante de Abel me hizo sentir apenada.
«Definitivamente mis pequeñitos son muy traviesos, tienen ham